Archivado en: TV Rabbit, Mr. Rabbit, Conejito Jeepero, Aventuras diarias
Si tuvieramos que escoger una palabra para mi condición de estos dÃas esa serÃa: Peligro.

¿Por qué? Porque sÃ. Porque tengo esa increÃble capacidad de irme a meter a la boca del lobo. Porque ya lo sé, aunque nadie me lo diga. Y esta vez, no es nada más TV Bunny con la cita cada vez más cerca, ni del Conejito Jeepero que me asedia. Manda mensajes. Provoca. Y yo no quiero ni pensar en él. Porque me gusta, me mueve, sudo. ¡Demonios! Y sÃ, vamos lo admito. No me molesta ni tantito.
Pero si hablamos de peligro en serio, el peligro peligrosÃsimo no está en ninguno de esos dos. Está en otro lado. Es Mr. Rabbit, el Señor Conejo. AsÃ, con todas las de la ley. Culto, propio, inteligentÃsimo, encantador… controlador hasta la pared de enfrente. Esas, todas, las cualidades que no, yo no deberÃa estar notando en él.
Y mi Conejita Sabia Interior que no para de gritarme:
—Corre, Conejita, Corre. Aún estás a tiempo.
Y mi Conejita Sabia pero No tanto Interior, que se rÃe muchÃsimo e insiste:
—Vas, Conejita , Vas. No pasa nada.
¿Será?
